Las cinco cosas que mueven el precio
- La medida real. Se cotiza por el área de tela y por el largo del tubo. Una ventana de ancho poco común a veces obliga a usar un paño más grande y recortar, y eso se nota.
- La tela. No es lo mismo un screen que un blackout ni dos screen de distinto factor de apertura. Dentro de cada familia hay calidades, y la diferencia se ve en cómo se comporta a los dos o tres años, no el día de la instalación.
- El sistema. Un roller simple, un dúo, un doble con dos telas en el mismo riel o uno motorizado son cuatro mecanismos distintos. El doble, por ejemplo, lleva dos cortinas, así que cuesta como lo que es.
- Los acabados. Cenefa o tubo a la vista, soportes, el lado de la cadena, el remate inferior. Son decisiones chicas que cambian el presupuesto y, sobre todo, el resultado.
- La instalación. Pared de drywall, concreto o un marco de aluminio no se resuelven igual, y una ventana a cuatro metros de altura tampoco.
Qué debería incluir una cotización que se pueda comparar
Si vas a pedir más de un presupuesto, pide que todos digan lo mismo, porque si no estarás comparando números que no significan lo mismo:
- medidas exactas de cada ventana, tomadas en el lugar;
- nombre de la tela y su factor de apertura, no solo "screen";
- si el precio incluye instalación y traslado;
- qué garantía cubre la tela y qué cubre el mecanismo;
- plazo desde la aprobación hasta la instalación.
Una cotización por metro cuadrado sin visita previa es una estimación, y es normal que cambie cuando alguien finalmente mide. Mejor saberlo antes que el día de la instalación.
Lo barato que sale caro
Hay tres ahorros que suelen volver en contra. El primero es elegir una tela más abierta de lo que la ventana pide para gastar menos, y terminar con el sol encima igual. El segundo es instalar dentro del vano cuando el ambiente necesitaba cubrir el marco, que deja un filo de luz imposible de corregir después. El tercero es dejar la motorización para más adelante: agregarla después casi siempre implica cambiar el sistema completo.
Cómo cotizamos nosotros
La cita de asesoría no tiene costo y es la que hace el trabajo de verdad: medimos cada ventana, miramos la luz a la hora en que usas el ambiente, mostramos las telas en el sitio y recién con eso sale un número cerrado. Si después quieres comparar, tienes todos los datos para hacerlo de forma pareja.
Escríbenos por WhatsApp con las fotos de tus ventanas y coordinamos la visita.
La cita de asesoría no tiene costo
Vamos a tu casa u oficina, medimos cada ventana, miramos cómo entra la luz a la hora en que usas el ambiente y te mostramos las telas ahí mismo. Con eso sale la cotización.
Escribir por WhatsApp Agendar la cita